Gabicce Mare: la experiencia de Belén Oller

por Lula Buffa | el 20 octubre, 2018

¡Hola gente!
Hoy me toca a mi decirlo, ¡Sono Italiana!
Les cuento mi caso que es particular.

Llegue en febrero, entrando desde Londres. Fije residencia en Gabicce Mare, Pesaro y Urbino porque tengo familia. Además de la residencia me pidieron que haga la Carta de Hospitalidad. El Vigile pasó en la misma semana.
La señora que me llevo el trámite le puso onda pero al ser la primera vez que lo hacia se tomo su tiempo. Recién en abril mando los PEC correspondientes.

Montevideo contesto enseguida, y Buenos Aires también pero la respuesta de Buenos Aires no fue contestando a lo que le habían preguntando del Comune (por la no renuncia de la ciudadanía de mi abuela) sino que Buenos Aires contesto preguntando si yo había fijado residencia. La señora del Comune contesto pero ese mail NUNCA SALIO DE SU CASILLA. ¡Increíble, pero real!

En agosto mi papa se acercó al consulado de Buenos Aires y ahí es que supimos esto del mail. Así que cuando le avise a la Sra. del Comune que desde Buenos Aires no habían recibo repuesta es que me confirmo esto que les cuento: el mail no había salido de su casilla.
Así que recién en Agosto mando la respuesta de que yo había fijado residencia y la respuesta final desde Buenos Aires llego a Italia el 20/10.
En el medio hice el Permesso de Soggiorno (lo pedí en junio), pasaron 4 meses y no me lo dieron porque cuentan con que primero sale la ciudadanía entonces ni se movieron.
Mi experiencia fue particular, insisto.

Como tenia visa de estudio de España pude independizarme de toda la situación legal para ir y venir por todos lados.
Tener familia acá para mi también fue una de las claves.
Pero sin dudas, lo clave fue el Carabinieri de la puerta del Consulado de Buenos Aires que fue el que de buena onda total lo ayudo a mi papá a averiguar que había pasado con el mail. Si no fuese por ese señor que de onda entro y salio mil veces a preguntar de parte de mi papá, todavía estaría esperando la respuesta.

En fin, ¡valió la pena!